Ni más, ni menos. Solicita lo que se necesita.

El plan financiero es una parte imprescindible del business plan y es una herramienta muy útil para los emprendedores que están montando sus negocios porque permite obtener una visión sobre los gastos y los ingresos que va a tener la nueva empresa.

Algo similar como el plan financiero se necesita la hora de preparar la campaña de crowdfunding. El objetivo de hacer el plan financiero para la campaña es solicitar la financiación mínima necesaria para poner en marcha el proyecto. ¿Porque mínima? Simplemente porque si se pide más de lo que se necesita, se corre el riesgo de no recibir nada Coste campaña crowdfundingya que la mayoría de las plataformas siguen el modelo “todo o nada”. Eso significa que, o se llega al por lo menos el 100% de la financiación solicitada y se recibe el dinero, o no se llega al 100% y en consecuencia no se recibe nada. Depende que plataforma puede ser necesario explicar a donde va destinada la financiación obtenida para garantizar la transparencia y para que los colaboradores tengan la visibilidad de que se va hacer con el dinero que aportan.

Hacer números y ajustar la financiación es vital para el éxito de la campaña. Como base se debe tomar la financiación pura para la inversión. A esto hay que añadirle el coste de las recompensas que se ofrecen a cambio de las aportaciones. Aquí suma todo, tanto el coste de la “producción” o adquisición de la recompensa como el gasto de envío para que estas lleguen al colaborador.  Debemos pensar en esto antes de publicar la campaña porque las recompensas se tienen que cumplir y entregar una vez la campaña finalice y se implemente el proyecto. No pensar en el coste de entrega de las recompensas puede arriesgar el éxito de campaña y causar dolores de cabeza después de su finalización.

Otro coste que debe sumarse a la financiación solicitada es el coste de movimiento de dinero de las cuentas de los colaboradores a la cuenta del emprendedor. No hay que subestimar estos costes porque pueden ser considerables. Pasarelas de pago como PayPal cobran un porcentaje de la transferencia que puede ser hasta el 3,4% más el pago único por cada operación que es de 0,35€. Si las plataformas en vez de PayPal utilizan el banco las transferencias tienen otro coste, en promedio un 2%. Sea cual sea el coste hay que tenerlo en cuenta pensando en todas las operaciones que se podrían llegar a realizar.

Por último queda el coste que es la comisión que se quedan las plataformas de crowdfunding en concepto de gasto de mantenimiento. Esta comisión suele ser entre un 5 y 8% sobre lo obtenido.

¿Suena complicado? Puede ser que lo es pero por suerte las plataformas ofrecen asesoramiento para que el cálculo de los costes sea lo más ajustado posible. Al final tanto el emprendedor como las plataformas tienen un objetivo, que la campaña se llegue a finalizar con éxito.

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