Un puzzle de comunidad y difusión

Que una campaña de crowdfunding alcance su objetivo es algo que a todos los creadores les gustaría. Mejor aún si el éxito dependiese solamente de la idea del proyecto. La experiencia de los últimos dos años de crowdfunding en España nos demuestra que no todas las campañas llegan a su objetivo aunque muchas de ellas tienen buenas ideas.

Las claves que determinan el éxito de la campaña son entre otras la comunicación y visualización de la que hablamos en el post anterior, la comunidad y la difusión y finalmente el cálculo de coste y de la financiación solicitada. Estas claves son como un puzzle, las piezas tienen que estar bien encajadas una con otra para que muestre toda la imagen completa. Si falta una queda un puzzlehueco en la imagen.

Así es también con la campaña de crowdfunding. Podemos preparar la mejor comunicación siguiendo todas las reglas pero si no tenemos la comunidad o el público al que dirigirla de poco nos servirá.

¿Cómo crear la comunidad o donde buscarla? Para responder a esa pregunta no está de más recordar que es la comunidad. Aquí una corta definición según  Wikipedia. Una comunidad es un grupo o conjunto de individuos, seres humanos “…” que comparten elementos en común, tales como un idioma, costumbres, valores, tareas, visión del mundo, edad, ubicación geográfica (un barrio por ejemplo), estatus social, roles. Por lo general en una comunidad se crea una identidad común, mediante la diferenciación de otros grupos o comunidades (generalmente por signos o acciones), que es compartida y elaborada entre sus integrantes y socializada.

Cuando desarrollamos nuestro proyecto tenemos que definir cuál es nuestro público objetivo es decir a quien le vendemos lo que produciremos o serviremos. El público objetivo puede formar parte de nuestra comunidad pero también podemos tener una comunidad fuera del  público objetivo. Por ejemplo para un proyecto emprendedor que consiste en desarrollar e instalar generadores de energía sostenible y ecológica en zonas rurales de España, el público objetivo son los granjeros en cuyas fincas se instalarán esos generadores. Pero la comunidad puede ser mucho más amplia, por ejemplo organizaciones que fomentan el uso de la energía renovable o de desarrollo rural. Hay que buscar estas comunidades, establecer contacto con ellas para que se enteren de nuestro proyecto y lo dan a conocer a sus miembros. Otro ejemplo, si nuestro proyecto es establecer un centro de rehabilitación para discapacitados, tenemos que llegar a nuestro público objetivo que son las personas discapacitadas y a las organizaciones que toman parte en la vida de personas con discapacidad. La búsqueda de nuestra comunidad debe realizarse tanto online como offline, tanto local como global. La calidad de la comunidad es otro factor muy importante. Comprar fans o seguidores en nuestras redes sociales como Twitter o Facebook no es una estrategia sostenible de crear la comunidad porque el interés por aportar para el proyecto por parte de estos seguidores es muy limitado. No es una comunidad que está realmente interesada en nuestro proyecto.

Uno de los prejuicios sobre las plataformas crowdfunding es que ellas mismas ya tienen una comunidad y su rol es difundir el proyecto publicado. Sí que es cierto que las plataformas tienen una comunidad pero no específicas por proyecto. La comunidad que forma parte de la plataforma tiene un objetivo en común, una ideología y esa es el crowdfunding en sí. Las plataformas se ocupan de dar a conocer el proyecto dentro de su comunidad y por supuesto buscan ampliar esa comunidad pero no crean comunidades específicas por proyecto así que esta responsabilidad la tiene el creador de la campaña. En sus manos queda también el trabajo de la difusión del proyecto. Es un trabajo duro que debe caracterizarse sobre todo por la constancia. No se trata de publicar en el primer día de la campaña 90 tweets hasta el bloqueo de la cuenta y en los días siguientes nada. Difundir la campaña es vital para el éxito y para que la familia y los amigos no sean los únicos colaboradores. Según varios estudios una campaña que ha llegado al 30% de recaudación en los primeros días tiene más probabilidades terminar consiguiendo el objetivo. Las primeras aportaciones suelen llegar por parte de nuestro círculo personal. El trabajo realizado para formar la comunidad y difundir el proyecto sirve para conseguir el resto de la financiación. Siempre y cuando el resto de las piezas del puzzle estén bien encajadas.

Si no sabes cómo cuadrar las piezas de tu puzzle de tu campaña contáctanos y te ayudamos a preparar tu proyecto para su publicación.

Comentarios:

Comentarios en Facebook